Inicio / Justicia e interior

Fiscal española sobrima de torturador argentino: Allí preguntan por qué aquí no se juzgó

Madrid, 28 feb (EFE).- Una fiscal española, Alexandra García Tabernero, descubrió en 2013 que podría ser familiar de un coronel argentino preso por cometer crímenes de lesa humanidad durante la dictadura. Una década después viajó a Argentina para entrevistar a sus víctimas y confirmó su parentesco.

La fiscal destaca, en una entrevista con EFE con motivo de su libro "Carta al coronel" (Editorial Debate), que los argentinos a los que entrevistó para su libro presumen de ser el único país que ha juzgado a sus dictadores: "Una proeza muy arriesgada", puesto que condenaron a la junta militar de Jorge Rafael Videla (1976-1983) apenas dos años después de caer el régimen.

"Me preguntaban por qué en España no hubo juicios o al menos una averiguación de la verdad", dice a EFE, antes de subrayar que cuando en Argentina estaban en vigor las leyes de amnistía de los años 90 del siglo XX "hicieron unos juicios que no conllevaban castigo penal, pero servían para establecer una verdad: los juicios por la verdad".

García Tabernero considera que el alegato del fiscal Julio César Strassera en el juicio contra Videla, en el que dijo "Señores jueces, nunca más", fue "apoteósico", toda una lección para el resto de países: "El 'nunca más' argentino nos sirve para cualquier intento de reparación y de Justicia", añade.

Esta fiscal barcelonesa se formó en Derecho Internacional en Harvard y trabajó en la Corte Penal Internacional durante los juicios contra Ratko Mladić, el carnicero de Srebrenica, responsable del asesinato de más de 8.000 bosnios musulmanes durante la Guerra de los Balcanes, por lo que fue condenado a cadena perpetua.

Ser fiscal con el apellido de un coronel torturador

Con esa carrera, y sabiendo que la vocación por la Fiscalía llamó a su puerta al descubrir los juicios de Núremberg, enterarse durante una cena familiar de que un tío lejano, Reinaldo Tabernero, murió en la cárcel mientras esperaba un juicio por crímenes de lesa humanidad, fue "un impacto tremendo" para ella.

"Carta al coronel" responde a la necesidad de generar una conversación entre la autora y ese pariente argentino que manchó el uniforme que la ciudadanía le había otorgado, "de reflejar las preguntas que le habría hecho en vida": "La carta me permite sentarme delante de él", añade García Tabernero.

Durante la última dictadura militar argentina, el coronel Reinaldo Tabernero fue subjefe de la Policía Provincial de Buenos Aires, número dos del general Ramón Camps, bajo cuyas órdenes se creó una estructura represiva con hasta 29 centros clandestinos de detención en los que se torturó a miles de inocentes.

García Tabernero hace multitud de preguntas a su tío a lo largo del libro, pero no obtiene ninguna respuesta, lo más cercano a ello fue escuchar su voz: "Conseguí las transcripciones de su declaración en el juicio en el que condenaron a Camps. No me responde a mí, pero sí contesta al fiscal Luis Moreno Campo que 30 años después fue mi profesor".

En su declaración, el coronel Tabernero niega haber visto centros de detención en sus comisarías, pero a su sobrina el relato de la bailarina, una de las víctimas a las que entrevistó en su viaje a Argentina, se le cuela por debajo de esa "piel de elefante" que deben tener los fiscales.

Cortar los sueños de una pequeña bailarina

La bailarina es una joven que fue detenida ilegalmente y torturada en los centros clandestinos de la policía bonaerense porque querían obtener información sobre un familiar suyo, militante de izquierdas. "Se ensañaron particularmente con sus rodillas", explica la fiscal.

Esa violencia "sádica, gratuita y adicional", que no buscaba ningún tipo de información sobre el presunto subversivo, "era una violencia que única y exclusivamente buscaba destruir sus sueños".

Los llamados 'vuelos de la muerte', en los que lanzaban prisioneros sedados al mar, o el robo de bebés, son prácticas de la dictadura argentina "injustificables y de una crueldad tan absoluta que dibujan un panorama de terror que -para García Tabernero- justificaba escribir esta carta".

La fiscal destaca que nació en 1991 y su visita a la tierra de la plata se debe a una "casualidad familiar", por lo que insiste en que las víctimas de la dictadura "son los que tienen la voz más importante" en su libro.

Adrián Masa de Vega